Año tras año constatamos que esta es una marcha de gestos y también de contenidos. Los andarines, los patrocinadores, las instituciones y Asprona han mostrado el pasado 5 de mayo la marcha que llevan dentro. Una marcha con muchos proyectos individuales y colectivos hechos realidad.
El grupo TDI quisimos participar activamente en la Marcha, y a la llegada desplegamos un gran mural donde más de 600 andarines dejarón su huella, con mensajes de todo tipo, sobretodo de animo y agradecimiento.
¿QUE TIENES DEBAJO DEL SOMBRERO?
Guión y dirección: LOLA BARRERA e IÑAKI PEÑAFIEL
Cuenta la vida de Judith Scott, una escultora norteamericana de 62 años a la que le llega el reconocimiento internacional después de vivir 36 años en una institución psiquiátrica. Judith tiene Síndrome de Down y es sordomuda. Su historia, contada a través de su hermana gemela, Joyce, sin discapacidad, es el detonante de una película que viaja al Creative Growth Art Center en California y descubre a otros personajes que como Judith buscan expresarse a través del arte.
¿Qué tienes debajo del sombrero? es una reflexión acerca del aislamiento que puede provocar una discapacidad, y de como a través del arte se consigue restaurar la comunicación.
Entrevista a Elena Herrera, publicada en el Norte de Castilla el 8 de Noviembre de 2006.
El programa Talleres de la Imaginación de Asprona ha realizado en el centro asistencial de Laguna de Duero una iniciativa pionera con el apoyo 61 hermanos y amigos de personas con discapacidad intelectual. El encuentro ha servido para dejar patente que este colectivo juega un papel fundamental en la determinación de los derechos y deberes. La psicóloga Elena Herrera, toda una institución en la materia, se ha encargado del seminario '¿Cómo leveo, cómo le ven?'.
-¿Se trata de romper prejuicios?
-La verdad es que sí, porque hasta ahora se pensaba que solo los padres eran los defensores y sin embargo los hermanos han levantado la mano y han dicho que quieren formar parte de las decisiones. Es una excelente noticia.
-¿Y los padres están dispuestos a aceptar esos nuevos roles?
-En parte. Los hermanos se quejan con todo el cariño y respeto de que sus padres a veces tenían la tendencia a sobreproteger a los hijos y ellos se veían un poco en una encrucijada, porque debían convencer a los padres para que dejaran más espacio de libertad, autonomía e independencia. Piensan en definitiva que los padres por exceso de amor estaban sofocando las potencialidades de las personas con discapacidad y creo que en parte tienen razón.
-¿La integración plena es hoy posible?
-Se ha hecho mucho, pero queda mucho por hacer. Todavía hay mucho prejuicio, especialmente con la discapacidad intelectual, y vemos como algo no natural que estas personas puedan participar en todos los ámbitos de la sociedad. Marcamos mucho las diferencias y poco las semejanzas. Ahora lo importante es que, además de ese esfuerzo asistencial que organizaciones como Asprona están realizando, hablemos también y demos prioridad a los derechos como ciudadanos.
-¿Cuál es el papel que deben jugar los hermanos de una persona con discapacidad?
-Pienso que un buen papel que pueden elegir es el de ser mediadores entre las familias y la sociedad en el sentido de que puedan acompañar a los padres y hacer que se sientan menos culpables. Porque existe la tendencia especialmente de las madres a pensar que si su hijo se va a vivir a una residencia o a un piso no están cumpliendo con su función. La discapacidad nunca puede ser un pretexto para impedir la independencia, aunque esté encamado, en silla de ruedas o necesite supervisión veinticuatro horas.
“Las llaves de casa”
Gianni Amelio
Un padre joven conoce a su hijo cuando éste ya es adolescente. Con él también irá conociendo la discapacidad a golpe de errores y ternura en un filme dirigido por el italiano Gianni Amelio.